Los gobiernos de la Concertación se han ensañado contra la comuna, la ciudad y la Región de Valparaíso. Los actores locales no han sido capaces de organizarse efectivamente. Los perjudicados no son sólo quienes vivimos en la región, sino que el país en su conjunto.
Chile actualmente es un país extremadamente centralista que casi nos parece un pulpo cuyos brazos escuálidos hacen “el trabajo sucio”, alimentando a una cabeza hipertrofiada que es Santiago. Casi todas las actividades más relevantes de la economía, la cultura y la política ocurren en la capital e incluso empresas que por la naturaleza de su negocio están instaladas en regiones, suelen tener sus cuarteles centrales en Santiago. Esta situación es altamente perjudicial por varios motivos, pero me parece que el más relevante es que muchos países exitosos han consolidado sus logros en el esquema radicalmente opuesto, denominado sistema de clusters.
Los clusters son grupos de empresas u organizaciones que operan en relaciones simbióticas y que físicamente se encuentran concentradas en zonas geográficas específicas. De esta forma, un modelo basado en clusters hace que cada región concentre su actividad productiva en determinados nichos industriales en los que se especializa. Al aplicarse este modelo de forma integral, la actividad económica de un país se distribuye de manera más uniforme y homogénea, cubriendo toda su extensión territorial, sin privilegiar a la capital ni a ninguna otra región en particular.
El modelo de clusters ha demostrado ser el esquema de desarrollo productivo más sano y ha sido implementado exitosamente por países como Estados Unidos, Alemania o Italia. En efecto, resulta sumamente extraño el solo imaginar la actividad económica y cultural de dichos países concentrada en sus respectivas capitales políticas.
Cabe señalar que un desarrollo armónico del quehacer productivo no sólo es beneficioso para las zonas desatendidas sino que redunda en beneficios de alcance global o conjunto y, por esa razón, incluso beneficia a quienes habitan en una capital. Este punto es sumamente relevante, porque no estamos en presencia de un juego de suma cero; por el contrario, el implementar – auténtica y cabalmente – un modelo basado en clusters hace ganar a todos.
La Región de Valparaíso ha sido una de las más postergadas y descuidadas durante los últimos veinte años. La propia ciudad del Gran Valparaíso (en adelante: “la ciudad”) ha desperdiciado un enorme potencial turístico por el solo hecho de que no se ha contado con recursos suficientes para dotarla de una infraestructura de clase mundial, recursos que sí han estado disponibles para ser usados y hasta despilfarrados en Santiago. Más específicamente, la comuna de Valparaíso ha sido particularmente maltratada, especialmente durante el gobierno de Michelle Bachelet, al negársele – en la práctica – la posibilidad de concretar proyectos tan anhelados como convertirla en eje de un cluster tecnológico y en una auténtica capital cultural.
Al trabajo Quijotesco que hace la Fundación Valparaíso, que preside Todd Temkin, podemos sumar los, hasta ahora, infructuosos intentos de CORFO por establecer un polo tecnológico, sueño que cada vez consideramos más utópico tras la reciente decisión de GenShare (ligada a General Electric) de congelar sus planes de instalarse en Viña del Mar.
Dado este panorama, es momento de hacer un llamado a las actuales autoridades a no olvidarse de los tres Valparaísos. La comuna, la ciudad y la región del mismo nombre tienen mucho que dar al país y, si los actores locales trabajan coordinada y conjuntamente, pueden obtener importantes logros. De ello depende que, de una vez por todas, se revierta esta situación, para beneficio no sólo de quienes habitamos en la región, sino que para provecho del país en su conjunto.
Ilustración por gentileza de Fundación Valparaíso.

Comparto y no comparto…
Que los gobiernos de la Concertación se hayan “ensañado contra la comuna” me parece un juicio un poco brutal.
Creo que es importante distinguir entre la incompetencia y la mala fe.
A nivel de los gobiernos anteriores, puedo ver la incompetencia en coordinarse, tener visión de futuro y armar una agenda de desarrollo que convoque integre y resulte.
No veo mala fe, y por lo tanto no veo ensañamiento.
Respecto a los modelos de clusters como forma de desarrollo expandido y descentralizado, me parece un modelo digno de mirar.
El gran tema de fondo, es que los clusters, si bien tienen una estructura productiva clara, se basan fundamentalmente en la confianza entre los actores. Y en Chile, los niveles de confianza son bajos (bajísimos).
Y la confianza sucede cuando se cumplen las promesas.
Particularmente Valparaíso ha sido un receptáculo interminable de grandes promesas no cumplidas, por lo que potenciar clusters puede ser un poco iluso, sino se trabaja en paralelo en recomponer la confianza y confiabilidad de los actores que interactúan.
Saludos
Pablo
Gracias, Pablo, por tus comentarios. Evidentemente mi post está escrito en un lenguaje retórico que se caracteriza por el uso de hipérboles y otros recursos lingüísticos empleados en política.
Es cierto que en una cadena de valor agregado las confianzas son fundamentales, porque las interacciones simbióticas entre empresas pasan por el cumplimiento de promesas gatilladas por pedidos/ofertas. Estas cadenas por lo general existen en un cluster, aunque – en estricto rigor – no son un requisito para su conformación; podría darse un cluster compuesto sólo por competidores directos y sustitutos, por ejemplo.
En consecuencia, creo que, efectivamente, es importante que los nodos de una cadena de valor incorporen en su cultura organizacional el cumplimiento de promesas y una buena idea sería que las agencias gubernamentales pertinentes procuraran facilitar ese aprendizaje organizacional, por la vía de subsidios, por ejemplo.
Pero también creo que muchas de las promesas incumplidas a las que te refieres pasan por dotar a las propias agencias gubernamentales de esa cultura de excelencia, así que una mejor idea aún sería que las propias agencias invirtieran en intervenciones que les faciliten ese aprendizaje.
Saludos y gracias nuevamente.
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